Desde Suecia 12

Tres años después.

Es curiosa la forma en la que funciona la memoria. Si bien, nuestros recuerdos pertenecen a algún momento específico en el tiempo, hay ocasiones en las que llegas a un lugar y pareciera como si fuese ayer, la última vez que lo visitaste. Así me siento en Växjö.

Hoy por la mañana mientras recorría los jardines de la universidad, casi sentí como si pudiera dirigirme hacia mi edificio, abrir la puerta, subir las escaleras y encontrarme con mi sala justo con el libro que estaba leyendo sobre uno de los sillones.

Me llena de alegría estar aquí y dedico este pequeño texto a dos grupos de personas: A aquellas que me acompañaron durante la aventura más grande de mi vida y a aquellas a las que conocí y que me conocieron como soy hoy, gracias a haber estado aquí.

Tufvan

Este café ha sido testigo de muchos de mis momentos de escritura. La magia de este lugar es indescriptible y probablemente proviene de su simplicidad y calidez estudiantil. Comer una pasta sallad y tomar un latte por 65 kronor es lo único que se necesita para inspirar algunas líneas.

Para mí el Café Tufvan siempre ha sido un refugio, tanto del clima como de la complejidad de la vida. Aquí he encontrado la paz necesaria para platicar mis temores, para compartir mis alegrías y para comunicar mis sueños. Hoy, a tres años de haber estado tomando un café aquí por última vez, sólo deseo que todos ustedes tengan o encuentren un lugar como este en sus propios mundos; un lugar de descanso para el alma donde su creatividad fluya de manera natural.

Ciclos

Mientras salía del Café Tufvan alcancé a ver a lo lejos cómo un grupo de estudiantes hablaban en inglés en torno a una mesa. Al ojo entrenado, es obvio que eran estudiantes de intercambio y que estaban disfrutando de uno de sus últimos días de estancia en Växjö.

Una lágrima empezó a correr por mi mejilla cuando noté que una de las chicas estaba escribiendo con plumón negro sobre bandera sueca. No me mal interpreten, ¡no es que sea un nacionalista sueco! La escena fue conmovedora porque hace tres años yo estaba haciendo lo mismo por primera vez y ahora veo que lo que empezamos se ha convertido en una tradición.

Es muy fuerte el sentimiento de ver que los años pasan y las personas siguen realizando los mismos rituales de manera cíclica. Es una importante lección que te recuerda las personas vamos y venimos pero atrás se queda la vida que se reconstruye a sí misma una y otra vez.

Día de “marineritos”

Algo que nunca había visto y que no recordaba que existía es el examensdag o en español “el día de graduación de preparatoria a nivel nacional”. En Suecia, el día en que todos los bachilleres tienen su graduación arman una gran fiesta que dura de la mañana a la noche.
Todo empieza en la mañana cuando reciben su diploma frente a sus padres, amigos y familiares; sin embargo no termina ahí. A través del día hacen una gran cantidad de fiesta que incluye gritos, risas, silbatos, cantos, carros alegóricos y unos tradicionales sombreros blancos similares a los que usa el capitán de un navío. Los hombres visten sombrero y traje oscuro mientras que las chicas usan un vestido corto blanco y el mismo sombrero.

Me gusta como los suecos tienen tradiciones muy fuertes para ocasiones muy cercanas a la realidad cotidiana. Sus días feriados tienen que ver con momentos importantes es sus vidas presentes que con la remembranza de su pasado.

Desde Suecia, una siempre estimulante Suecia, les mando un fuerte y sentido abrazo.

2 responses to “Desde Suecia 12”

  1. ixtrade

    Hola!¿Qué significa que marques con plumón negro sobre la bandera? Saludos!

  2. Marko

    Que buenos recuerdos!!! Tack so mycket!! hej da!

Leave a Reply

Acerca del autor

El responsable de este espacio soy yo, César Salazar. La visión aquí expresada no necesariamente representa la visión de Mexican.VC. Si por alguna extraña razón te da curiosidad quién soy o qué hago, te invito a que visites mi sitio personal.